miércoles, 18 de junio de 2008
fischblut
FISCHBLUT
Sangre de pez.
Fischblut o traducido al castellano: sangre de pez, es el título que creí conveniente para esta tercera entrega de pinturas; fischblut es un préstamo tomado de un pequeño dibujo a tinta de Gustav Klimt, en dicho dibujo se puede ver a las míticas ondinas o mujeres húmedas del universo personal del artista debatirse entre las aguas de un río, boca arriba y siempre con expresión lasciva. La tinta es en blanco y negro, pero a pesar de su monocromía, sugiere un universo de colores velados y descompuestos, totalmente cambiantes y totalmente perecibles; junto a las mujeres se puede ver también la inquietante cabeza de un gigantesco pez que se asoma desde el extremo inferior izquierdo, presencia fundamental, ya que podría traducirse como la irrupción del sueño o la pesadilla en un mundo mas bien sereno.
Sangre de pez es también una alusión a los restos de una batalla, los despojos o las sobras en las canaletas de los mercados; sangre y agua mezclados de manera inquietante, un nauseabundo suero que recuerda el color final de la trementina y el aceite de linaza después de un día de trabajo en el taller, suero cambiante que engaña a la vista, suero surreal y maloliente acumulado en el fondo de una jeringuilla hipodérmica.
Sangre de pez es el conjunto de pinturas que me mantuvo ocupado los primeros meses de este año; en el conjunto ya es fácilmente reconocible mi tan repetitivo arsenal de motivos recurrentes, en él confronto temas como el martirio de san Sebastián (alojado en el religiosísimo formato de tríptico), la muerte de Marat, en dos versiones bastante trasnochadas; trompetistas furiosos, cándidas niñas y animales de mirada nada amistosa, todos representados en la plenitud de sus volúmenes y también en la plenitud de su histeria; homenajes históricos y tributos a la pintura antigua, revisiones, diálogos con la pesada tradición; una vez mas, el conjunto se resiste a hacer un comentario real sobre una situación concreta: libertad de movimiento y libertad temática dentro de un mismo conjunto es lo que busco; asociaciones libres y expresivas formas que se mimeticen con mi propia vida y con la vida de los demás; insectos, liebres, bocas, ojos y mas ojos. Fragmentación que se funde en el suero final, fluidez y mutación de las formas, antídoto eficaz contra la peste de la realidad mas ordinaria.
La pintura, al igual que un embrión de canguro, se abre camino por si sola; se arrastra, repta, gatea, avanza penosamente en medio de la inmundicia hasta llegar al saco materno o a lo que muchos vemos como un lugar lejano, el ideal absoluto, el núcleo, el origen de toda idea y toda acción; fischblut, una vez mas, es el término adecuado para redondear este concepto; embrión inacabado y eterno boceto de una idea que no deja de ser un fluido escurridizo. Los temas, muchas veces se convierten en legítimos pretextos para crear carne, por mas que los pomposos títulos aseguren lo contrario; la pintura, mí pintura, no dejará de ser un cúmulo de tentativas en estado larvario.
Jose Luis Carranza.
Lima. junio 2008.
Sangre de pez.
Fischblut o traducido al castellano: sangre de pez, es el título que creí conveniente para esta tercera entrega de pinturas; fischblut es un préstamo tomado de un pequeño dibujo a tinta de Gustav Klimt, en dicho dibujo se puede ver a las míticas ondinas o mujeres húmedas del universo personal del artista debatirse entre las aguas de un río, boca arriba y siempre con expresión lasciva. La tinta es en blanco y negro, pero a pesar de su monocromía, sugiere un universo de colores velados y descompuestos, totalmente cambiantes y totalmente perecibles; junto a las mujeres se puede ver también la inquietante cabeza de un gigantesco pez que se asoma desde el extremo inferior izquierdo, presencia fundamental, ya que podría traducirse como la irrupción del sueño o la pesadilla en un mundo mas bien sereno.
Sangre de pez es también una alusión a los restos de una batalla, los despojos o las sobras en las canaletas de los mercados; sangre y agua mezclados de manera inquietante, un nauseabundo suero que recuerda el color final de la trementina y el aceite de linaza después de un día de trabajo en el taller, suero cambiante que engaña a la vista, suero surreal y maloliente acumulado en el fondo de una jeringuilla hipodérmica.
Sangre de pez es el conjunto de pinturas que me mantuvo ocupado los primeros meses de este año; en el conjunto ya es fácilmente reconocible mi tan repetitivo arsenal de motivos recurrentes, en él confronto temas como el martirio de san Sebastián (alojado en el religiosísimo formato de tríptico), la muerte de Marat, en dos versiones bastante trasnochadas; trompetistas furiosos, cándidas niñas y animales de mirada nada amistosa, todos representados en la plenitud de sus volúmenes y también en la plenitud de su histeria; homenajes históricos y tributos a la pintura antigua, revisiones, diálogos con la pesada tradición; una vez mas, el conjunto se resiste a hacer un comentario real sobre una situación concreta: libertad de movimiento y libertad temática dentro de un mismo conjunto es lo que busco; asociaciones libres y expresivas formas que se mimeticen con mi propia vida y con la vida de los demás; insectos, liebres, bocas, ojos y mas ojos. Fragmentación que se funde en el suero final, fluidez y mutación de las formas, antídoto eficaz contra la peste de la realidad mas ordinaria.
La pintura, al igual que un embrión de canguro, se abre camino por si sola; se arrastra, repta, gatea, avanza penosamente en medio de la inmundicia hasta llegar al saco materno o a lo que muchos vemos como un lugar lejano, el ideal absoluto, el núcleo, el origen de toda idea y toda acción; fischblut, una vez mas, es el término adecuado para redondear este concepto; embrión inacabado y eterno boceto de una idea que no deja de ser un fluido escurridizo. Los temas, muchas veces se convierten en legítimos pretextos para crear carne, por mas que los pomposos títulos aseguren lo contrario; la pintura, mí pintura, no dejará de ser un cúmulo de tentativas en estado larvario.
Jose Luis Carranza.
Lima. junio 2008.
viernes, 8 de febrero de 2008
NACH DEM REGEN . serie de tintas (2007)
Nach dem regen ( Despues de la lluvia) , serie de doce tintas hechas
en el año 2007 siguiendo aun con la estètica de quirofano y siguiendo
tambien los olores dulcetes de los contenedores metalicos para
visceras : formas blandas, laxas y descompuestas , formas lodosas y
de pantano ; nada de nenufares y nada de lirios.


miércoles, 28 de noviembre de 2007
PRIMAVERA DE 2007. en medio de cuadros empaquetados , restos de parientes cercanos , muy cercanos, huesos de pollo asado y algunos mechones de cabello. En esta temportada es cuando el taller luce mas acogedor, el olor a almizcle y veneno de libélulas se hace intenso. son necesarias gafas negras para ver tanta maravilla.OBRA DE 2007. KINDERGARDEN.
KINDERGARDENExposicion de Jose Luis Carranza en la Galerìa de arte 80m2.
¿En qué consisten las lecciones que se cultivan en el Kindergarten? La primera tiene que ver sin duda con lo simbólico y, en particular, con los símbolos del exceso.
La saturación: no se resume simplemente a eludir el vacío, como si se quisiera evitar con colores la certeza de la muerte, representando un espacio lleno de elementos ¿vivos?: Animales, alimañas, niños.
La saturación: es también desestabilizar los criterios de la perspectiva en un espacio que pretende ser leído como si observáramos el escenario de un gran teatro.
Todos estos personajes existen así en un espacio en crisis. Esta se expresa, por una parte, en los gestos que el pánico ha dibujado en los rostros (una crisis teatral). Pero se trata sobre todo de una crisis de la forma. Las imágenes que configuran Kindergarten se debaten entre, por un lado, la teatralidad de las situaciones y de los seres representados, y, por el otro, el carácter sintético de su materialización.
¿Cuál es la materia a partir de la cual fue creado el universo de Kindergarten? Esa es la pregunta y también es el problema que debemos solucionar al enfrentarnos a cada una de sus imágenes.
Nos encontramos entonces con los indicios de una materialización ambigua. Una lagartija es una lagartija, o un juguete o un monstruo, de pintura, de carne o de plástico, y esta ambigüedad se aplica a todos los seres, incluyendo a las plantas, y objetos de Kindergarten.
Hay una historia preocupante, un misterio. Lo que la hace sobrecogedora es su inestabilidad. En ese sentido, cada uno puede decidir la mejor ruta narrativa al intentar “entender” las imágenes. Podríamos decir por ejemplo que Kindergarten es el espacio del gigantismo, de la monstruosidad. Pero eso no impide que Kindergarten sea el espacio de la infancia, de la inocencia, de los juguetes. Y también, que Kindergarten sea un espacio muerto, sólo ocupado por lo sintético, lo fabricado, la copia de un objeto. Y así, quizás los mismos niños son juguetes, y los jugadores somos nosotros, reformulando la escala de los espacios en nuestra imaginación como si todo fuera una batalla de muñequitos de plástico.
Y luego nuevamente preguntarnos: ¿Cuál es la materia a partir de la cual fue creado el universo de Kindergarten? Y la respuesta esta vez puede ser: “la pintura”. Y entonces pensamos en la saturación, y en el barroco, y cómo lo narrativo se vuelve simbólico por medio del exceso. Y así unas cuantas hojas verdes significan TODA LA NATURALEZA, los niños rubios y de ojos azules son una imagen nunca realizada (¿nunca realizable?) de la infancia. ¿Y el minotauro?
El jardín puede ser de infantes o de las delicias. Podría aun haber sido el de Monet, o la representación de su versión psíquica, pero no. Kindergarten es un artificio nacido del encuentro entre la representación de lo sintético, lo teatral, y nuestro deseo de comprender los símbolos enfrentados en su espacio.
Que se manifiesten las imágenes.
Pierre Emile Vandoorne.
Paris, octubre del 2007.

Kindergarden, obra del 2007
Esta serie de óleos parte de una severa indigestión a las tres de la tarde en mi taller que parece ahora mas que nunca una clínica dental con tufo a abortos clandestinos . Es una serie de imagenes que llevan el titulo global de Kindergarden, es un jardín de lujuriosas Hortalizas y venerables coleópteros , lagartijas sobredimensionadas y muchachitos de cabellos escarlatas. Es un hecho, nunca pinté tantos disparates juntos y en tan corto tiempo.
Taller. invierno del 2007.PINTURAS
FISCHBLUT . 2007 . OLEO SOBRE TELA. 150 X 120 CM.
EL ANGEL DOMESTICO . 2007 . OLEO SOBRE TELA . 100 X 120 CM.
Argentavis. Tècnica mixta. 70 x 50 cm
Los hermanos Poulot. tècnica mixta . 70 x 50 cm.
El Guerrillero. Tècnica mixta . 70 x 50 cm.
SCARPIA . 2007 . OLEO SOBRE TELA. 60 X 50CM
EL FABULOSO HIJO DEL TROMPETA. 2007. Oleo sobre lienzo 150 x 100 cm.
Seforis sitiada. Òleo sobre tela. 110x 110 cm.
La aventurera. òleo sobre tela. 120 x 100 cm.
viernes, 3 de agosto de 2007
obra del 2006
Taller en la primavera del 2006 PINTURAS DEL 2006
Si se acerca un poco mas al lienzo podrà escuchar el sonido viril de las tubas y los cornos, El fabuloso hijo del trompeta es una serie de cuadros que retrata a un inmisericorde grupo de jovenzuelos violentados por su propia histeria .
En medio de la fronda salvaje y los restos del gran accidente se revuelcan dos personajes propinandose afecto de manera frenetica , besos y mordidas , risas histericas y grande contenedores de carne congelada en la morgue del ejercito.

CRUCIFIXION .2006 oleo sobre tela. 200x 450 cm Anclado en un irremediable charco de mocos primaverales se encuentra el panel de la crucifixion, obra que me ocupò dos semanas y que por su configuracion se presta a la filosofia barata, aunque ya haya pasado mas de medio año desde su ejecucion siento que aun se puenden escuchar los alaridos de la muchedumbre que se lanza sobre los despojos del cordero mistico, el divino y nada divertido cordero mistico.
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