
UN DÍA EN EL TALLER.
invierno del 2008

Iluminada directamente por un rayo de luz y sentada en la parte alta de un librero no deja de observarme y reir, ya está empezando a irritarme esa pequeña cosa de movimientos torpes .
Sigo ojeando las laminas de Vesalius y la risa me interrumpe de nuevo ; el estudio está invadido por la beligerante musica de Shostakovich y hasta ahora el fantoche no deja de revolcarse en su estruendosa risa, parece ser que olvidé su medicación diaria y tambien la paliza de rigor..... las altas dosis de chocolate en mi sangre hacen que olvide las cosas.




